¿Te has preguntado qué pasaría si los robots de las películas de ciencia ficción llegaran a las fábricas de tu país? Bueno, pues ya no es ciencia ficción. En 2025, China envió más de 13,000 robots humanoides al mercado global — diez veces más que Estados Unidos. Y esto, créeme, va a cambiar todo.
Te cuento por qué deberías prestar atención a esta “guerra fría” tecnológica, especialmente si vives en México, Brasil, Argentina o cualquier país de nuestra región.
La carrera ya empezó (y China va ganando)
Mira, la cosa es así: mientras en Occidente seguimos hablando del “futuro de la robótica”, China ya lo está deployando. Empresas como AgiBot (que controla el 39% del mercado), Unitree (con robots desde $16,000 dólares) y UBTECH están produciendo robots humanoides a escala industrial.
¿Y del lado occidental? Tesla con su Optimus, Figure AI (valuada en $39 mil millones de dólares) y Boston Dynamics siguen en desarrollo. Están haciendo cosas increíbles, no te voy a mentir. Pero en términos de volumen de producción, China les lleva una ventaja enorme.
O sea, no es que Estados Unidos y Europa no tengan tecnología de punta. La tienen. El problema es que China está aplicando su estrategia de siempre: producir masivamente, bajar costos y dominar el mercado antes de que los demás reaccionen.
Los números que deberían preocuparte (o emocionarte)
Goldman Sachs proyecta que el mercado de robots humanoides alcanzará $38 mil millones de dólares para 2035. Pero aquí viene lo fuerte: para 2050, estamos hablando de un mercado de $9 trillones de dólares.
Sí, leíste bien. Trillones. Con T.
Para ponerlo en perspectiva:
- 2025: 13,000 robots humanoides producidos por China
- 2035: Mercado de $38 mil millones
- 2050: Mercado de $9 trillones
Estos robots ya no son experimentos de laboratorio. Son máquinas que pueden trabajar en líneas de ensamblaje, almacenes y hasta en hospitales. Y cada año son más baratos y más capaces.
¿Y Latinoamérica qué?
Ahora sí, vamos al punto que más nos importa. ¿Cómo nos afecta esto en la región?
El elefante en la habitación: manufactura
México tiene una industria manufacturera enorme, especialmente en el sector automotriz. Brasil también. Argentina. Y pues… estos son exactamente los sectores donde los robots humanoides van a entrar primero.
No te voy a endulzar la realidad: sí, muchos empleos van a cambiar. Las tareas repetitivas en líneas de producción son las primeras en la lista. Pero antes de que entres en pánico, déjame explicarte el otro lado de la moneda.
La oportunidad que nadie está viendo
Aquí está la cosa: alguien tiene que programar, mantener, supervisar y reparar esos robots. Y adivina qué — esos trabajos pagan mucho mejor que los que van a reemplazar.
En México, el nearshoring ya está atrayendo inversión de empresas que quieren producir cerca de Estados Unidos. Si esas empresas van a usar robots humanoides, van a necesitar técnicos e ingenieros que sepan trabajar con ellos.
Oportunidades concretas para tech workers de LatAm:
- Programación de sistemas robóticos
- Integración de IA en manufactura
- Mantenimiento y reparación de robots
- Análisis de datos de producción automatizada
- Diseño de interfaces humano-robot
Entonces, la pregunta no es “¿me van a quitar el trabajo los robots?” sino “¿cómo me preparo para trabajar CON los robots?”
China vs Occidente: ¿por qué nos importa quién gane?
Bueno, esto es geopolítica de la buena. Si China domina el mercado de robots humanoides, va a tener una ventaja estratégica brutal en manufactura global. Los países que compren robots chinos van a depender de su tecnología, actualizaciones y repuestos.
Por otro lado, si Occidente logra competir, probablemente veamos más diversidad de proveedores y quizás mejores estándares de seguridad y privacidad (porque seamos honestos, a China le vale un poco eso).
Para Latinoamérica, lo ideal sería no depender de un solo proveedor. Pero siendo realistas, si los robots chinos cuestan la mitad y funcionan igual de bien… ya sabes cómo termina esa historia.
Los jugadores clave que debes conocer
Del lado chino:
- AgiBot: El líder del mercado con 39% de participación. Están enfocados en robots para manufactura y logística.
- Unitree: Los que democratizaron el acceso con robots desde $16,000 dólares. Antes un robot humanoide costaba cientos de miles.
- UBTECH: Pioneros en robots de servicio y educación.
Del lado occidental:
- Tesla Optimus: Elon Musk promete que va a revolucionar todo. Ya veremos.
- Figure AI: Con $39 mil millones de valuación, tienen mucho capital para competir.
- Boston Dynamics: Los que hacen los robots que bailan en YouTube. Tecnología increíble, pero más enfocados en aplicaciones especializadas.
¿Qué puedes hacer tú?
Mira, si llegaste hasta aquí es porque te interesa el tema. Y eso ya te pone adelante del 90% de la gente que prefiere ignorar estos cambios.
Si trabajas en manufactura:
- Empieza a aprender sobre automatización industrial
- Familiarízate con sistemas de control y programación básica
- Investiga cursos de robótica (hay muchos gratis en línea)
Si eres desarrollador o tech worker:
- La robótica necesita programadores. Python, ROS (Robot Operating System), y machine learning son habilidades clave
- El sector va a crecer exponencialmente — posiciónate ahora
Si eres estudiante:
- Considera carreras en mecatrónica, ingeniería en robótica, o IA
- Las universidades de LatAm están empezando a ofrecer más programas en estas áreas
Para cerrar
La guerra de los robots humanoides entre China y Occidente no es solo una competencia tecnológica — es una batalla por definir quién controla el futuro de la manufactura global. Y como latinoamericanos, estamos justo en medio de esto.
Podemos ser espectadores pasivos y sufrir las consecuencias. O podemos prepararnos, aprender las habilidades necesarias y convertirnos en parte de esta revolución.
¿Cuál eliges tú?
¿Qué opinas? ¿Crees que Latinoamérica está preparada para la era de los robots humanoides? Déjame tu comentario. Me encantaría saber tu perspectiva, especialmente si trabajas en manufactura o tecnología.
Y si te gustó este artículo, compártelo. Esta conversación la necesitamos tener como región.