Si esta semana sentiste que ChatGPT de repente te conocía demasiado bien —tu trabajo, tu forma de escribir, el proyecto que tienes entre manos—, no te lo estás imaginando. El 4 de junio OpenAI reconstruyó la parte de ChatGPT que se acuerda de ti. El sistema nuevo tiene un nombre raro, “Dreaming”, y por primera vez empieza a llegar también a las cuentas gratuitas.
Primero en Estados Unidos. Aquí la historia va más despacio, y tiene un protagonista inesperado: la Agencia Española de Protección de Datos. De eso va este artículo: qué recuerda de verdad ChatGPT, qué cambió, y cómo mantener tú el control en lugar de regalarlo sin darte cuenta.
Qué es “Dreaming” en realidad
Empieza por lo viejo, porque el contraste es toda la historia. Desde 2024, la memoria de ChatGPT funcionaba como una lista de notas guardadas. Solo apuntaba algo cuando se lo decías expresamente: “recuerda que soy vegetariano”. Era útil, era visible… y se quedaba desfasada enseguida. Le contabas en julio que te ibas de viaje y en septiembre seguía pensando que estabas haciendo la maleta.
“Dreaming” es el salto. En vez de esperar tu orden, ahora hay un proceso que funciona en segundo plano: lee tus conversaciones anteriores y se va haciendo, en silencio, una idea de quién eres y qué te importa, sin que se lo pidas. OpenAI lo llama Dreaming V3 y dice que resuelve tres problemas de siempre: recuerdos desfasados, recuerdos equivocados y un sistema que no aguantaba a cientos de millones de personas durante años.
OpenAI mide la “buena memoria” con tres tareas: arrastrar el contexto (mencionas una vez tu cámara y semanas después recibes consejos que encajan con tu equipo), respetar tus preferencias (si viajas barato y odias los rodeos, lo aplica sin que se lo recuerdes) y mantenerse al día (de “te vas a Sevilla en julio” pasa, después del viaje, a “estuviste en Sevilla en julio”).
Qué cambió el 4 de junio
Tres cosas concretas. La primera: los usuarios gratuitos estrenan memoria de verdad por primera vez —hasta ahora, la memoria inteligente en segundo plano era cosa de las suscripciones de pago—. OpenAI ha recortado el coste de cómputo alrededor de cinco veces, y eso es lo que hace viable abrirla al plan gratis.
La segunda: Plus y Pro duplican su capacidad de memoria. La tercera: recuerda con más precisión. El propio test de OpenAI sobre fidelidad —con qué frecuencia repite bien lo que le contaste— sube del 41,5 % (2024) al 67,9 % (2025) y llega al 82,8 % con Dreaming V3.
El matiz: el despliegue arrancó el 4 de junio para Plus y Pro en Estados Unidos. Las cuentas gratuitas y el resto de países llegan “en las próximas semanas”. Y ahí es donde la cosa se pone interesante para quienes hablamos español.
El verdadero matiz: memoria y protección de datos
Memoria y Europa tienen historia. Cuando apareció la memoria automática de larga duración, no se activó de golpe en la UE: guardar datos personales de forma automática es delicado bajo el RGPD. Y no es teoría. La AEPD ya ha iniciado de oficio una investigación sobre OpenAI, la dueña de ChatGPT. Así que “Dreaming” puede tardar más en llegar entero por aquí, y conviene que llegue mirado con lupa, no a ciegas.
Más importante que el cuándo es el cómo. La propia AEPD publicó una guía con un título que lo dice todo —“Cuidado con lo que le confIAs”— y su consejo es directo: no metas en la IA tu nombre completo, tu dirección, tu teléfono, tu DNI ni imágenes de personas, y menos aún datos de salud, financieros o contractuales. Para un uso personal, es un riesgo que controlas con los ajustes. Para el trabajo, hay una línea clara: los datos de clientes, pacientes o empleados no van en la versión personal, por mucha memoria que tenga. Para eso existen las versiones de empresa con contrato de tratamiento de datos. Y en Latinoamérica rige el mismo principio: las leyes de protección de datos de cada país piden la misma prudencia.
Cómo ver y controlar lo que ChatGPT sabe de ti
Esta es la parte que conviene memorizar. El camino es igual en ordenador y en móvil: foto de perfil → Configuración → Personalización → Memoria.
- Verlo todo: Configuración → Personalización → Memoria → Gestionar. O pregúntale en el chat: “¿Qué sabes de mí?”.
- Borrar uno suelto: el icono de tres puntos junto a la entrada. A mitad de conversación también vale: “Olvida que mencioné X”.
- Borrarlo todo: Gestionar → menú de tres puntos → borrar todos los recuerdos.
- Apagarlo del todo: desactiva Memoria en Configuración.
Pero el interruptor más importante está en otro sitio: en Configuración → Controles de datos desactiva “Mejorar el modelo para todos”. Si no, tus conversaciones pueden usarse para entrenar futuros modelos. Y para una consulta puntual y sensible, está el chat temporal: no entra en el entrenamiento, aunque se queda hasta 30 días en los servidores para detectar abusos. “Temporal” no significa “sin rastro”.
Qué significa para ti
Si usas la versión gratuita en tu vida personal: date una vuelta por los ajustes de Memoria cuando te llegue la función, y decide a conciencia qué se queda. Cambiar el interruptor de entrenamiento te cuesta diez segundos.
Si pagas Plus o Pro: tienes la versión doble y más precisa. El beneficio se nota en proyectos largos —una mudanza, una búsqueda de empleo—, donde deja de preguntarte lo básico una y otra vez.
Si usas IA en el trabajo: aquí se acaba la broma. Para cualquier cosa con datos personales necesitas la versión de empresa con contrato de tratamiento, no la cuenta personal con memoria activada.
Si te preocupa tu privacidad: “recuerda más sobre ti” y “guarda más sobre ti” son la misma frase. Los controles son reales y están para usarlos.
Qué (todavía) no puede hacer
- Llega con freno regional. La versión completa de “Dreaming” arranca en EE. UU.; Europa va detrás y bajo vigilancia. No esperes aquí el catálogo estadounidense de un día para otro.
- “Ocultar” no es “borrar”. Esconder un recuerdo no lo elimina. Borrar de verdad es quitarlo de donde esté guardado.
- Puede equivocarse con total seguridad. Mejor memoria sigue siendo memoria de una IA. Puede recordar mal o fundir dos datos en uno falso. Revisa lo que importe.
- Privado no es lo que viene por defecto. Mientras “Mejorar el modelo para todos” esté activado, tus chats pueden ir al entrenamiento hasta que lo desactives.
En resumen
Detrás del nombre raro hay un cambio de verdad: ChatGPT pasa de ser la herramienta a la que te presentas cada mañana a un asistente que ya te conoce. Por aquí llega más despacio y con la AEPD mirando —y eso es más bien bueno, porque “te conoce” y “guarda mucho sobre ti” son la misma frase—. Ganas en repetir menos. Pagas en controles que no son opcionales.
Sacarle partido a una IA que te recuerda es una habilidad, y se aprende rápido. Nuestro curso de ChatGPT avanzado te enseña justo ese ida y vuelta: cómo montarte un asistente que trabaje para ti, qué contarle y qué guardarte. Abre tus ajustes, mira lo que ya sabe de ti… y decide entonces qué se queda.
Fuentes
- Dreaming: Better memory for a more helpful ChatGPT (OpenAI)
- La memoria de ChatGPT evoluciona y podrás usarla gratis (ADSLZone)
- OpenAI lanza Dreaming, la nueva memoria de ChatGPT (GeeksRoom)
- La AEPD inicia de oficio actuaciones de investigación a OpenAI (AEPD)
- Cuidado con lo que le confIAs: guía de la AEPD (AEPD)