Tienes 300 comentarios de clientes en una columna y hay que etiquetar cada uno: contento, molesto, requiere seguimiento. Las opciones de siempre eran tres: hacerlo a mano durante dos tardes, aprenderte una fórmula que vas a olvidar en dos semanas, o instalar un complemento que te cobra 19 dólares al mes y te pide acceso a toda tu cuenta de Google.
Pues resulta que hay una cuarta, y lleva un rato dentro de tu hoja de cálculo sin que nadie se haya enterado. Arrastras el cuadradito de la esquina de la celda —el mismo que usas desde siempre para copiar fórmulas hacia abajo— y Sheets te escribe la columna completa.
Se llama Rellenar con Gemini. El 7 de julio empezó a llegar a mucha más gente. Y aquí viene lo bueno: casi todos los resultados de la primera página de Google te quieren vender un complemento para algo que tu hoja de cálculo ya hace sola.
Pero antes de que lo busques y te frustres, hay algo que nadie está contando.
Qué hace exactamente
Rellenar con Gemini lee el contexto de tu tabla y llena las celdas vacías con texto. Cuatro trabajos, ni uno más: escribe (descripciones de producto, respuestas, textos), resume (un párrafo largo en una línea), clasifica (300 gastos en categorías limpias) y etiqueta sentimiento (comentarios en contento / molesto).
Sin fórmulas. Sin complementos. Viene de fábrica.
Hay dos maneras de activarlo, y conocer las dos te ahorra un montón de confusión:
Arrastrar es el que parece magia. Llenas dos o tres filas como las quieres —“Devolución”, “Duda de envío”, “Elogio”—, agarras el cuadradito y tiras hacia abajo. Sheets capta el patrón y te hace las otras 297.
Prompt es para cuando la columna está completamente vacía. Seleccionas, le das a Rellenar y escribes lo que quieres en español normal: “Resume la reseña de esta fila en menos de 10 palabras.”
Google dice que es 9 veces más rápido que teclearlo tú. Ojo con ese número: sale de un estudio de Google, con 95 participantes, en una sola tarea de 100 celdas. O sea, es un dato del fabricante, no un hallazgo independiente. La dirección es correcta. El decimal da igual.
La pregunta que nadie responde: ¿por qué no me sale el botón?
Aquí está la frustración número uno con esta función, y toda la primera página de resultados la esquiva. Abres Sheets, buscas el botón, y no está.
Hay dos razones completamente distintas, y solo se habla de la primera.
Razón 1: tu plan. Esta se despacha rápido.
| Si tienes… | ¿Lo tienes? |
|---|---|
| Business Standard o Business Plus | Sí |
| Enterprise Standard o Enterprise Plus | Sí |
| Google AI Pro o Google AI Ultra (personal) | Sí |
| Complemento AI Expanded Access / AI Ultra Access | Sí, con límites más altos |
| Business Starter | No — no está en la lista |
| Cuenta de Gmail gratuita | No — necesitas Google AI Pro o Ultra de pago |
Así que eso que se repite por ahí —“viene gratis con tu cuenta de Google”— es falso, y hay que decirlo claro. Viene incluido en algunos planes de pago. Una cuenta de Gmail gratis no lo tiene. Punto.
Razón 2, y esta es la buena: aunque tu plan sea el correcto, lo más probable es que el botón siga sin aparecerte. Y depende de dónde esté tu dominio.
Rellenar con Gemini cuelga de un ajuste que se llama “funciones inteligentes de Google Workspace”. Si está apagado, el botón desaparece. Y ahora agárrate, porque esto está en la propia ayuda de administrador de Google: para los dominios con sede en el Espacio Económico Europeo, Japón, Suiza y Reino Unido, las funciones inteligentes vienen desactivadas por defecto. En el resto del mundo vienen activadas.
Traducción práctica, y esto no lo vas a leer en ningún otro sitio:
- Si tu empresa está en España (o en cualquier país del EEE): el interruptor está en apagado de fábrica. Nadie de tu empresa lo decidió. Google lo dejó así por prudencia con el RGPD.
- Si estás en México, Colombia, Argentina, Chile o Perú: viene activado. Si a ti no te aparece, entonces sí es tu plan.
O sea que media Europa lleva semanas buscando un botón que su propia consola de administración les apagó antes de empezar. Bueno, saberlo ya es medio camino andado.
¿Cómo se arregla? Tu administrador lo enciende en Configuración de la cuenta → Funciones inteligentes de Google Workspace. O —y esto se le escapa a casi todo el mundo— tú puedes sobrescribir el valor por defecto desde tus propias preferencias. Eso sí: es una decisión consciente de privacidad, no un trámite. Habla antes con quien lleve protección de datos, no después.
El segundo tropiezo: el español sí, el español no
Aquí se pone confuso, porque hay dos funciones con nombre parecido que se comportan totalmente distinto.
- Rellenar con Gemini entiende español. Estuvo desde el principio, junto con inglés, portugués, francés, italiano, alemán, japonés y coreano. Desde el 7 de julio se sumaron once idiomas más. Tus comentarios en español no son problema.
- Relleno inteligente mejorado (el “Smart Fill” de toda la vida, el que detecta patrones) solo entiende valores en inglés, según la ayuda de Google. Además: solo escritorio, solo columnas de texto (nada de números ni fechas), y la tabla necesita al menos tres filas de ejemplo con dos valores distintos.
Entonces, si metes datos en español y no pasa absolutamente nada, ya sabes por qué. No eres tú. Quédate con esto: Gemini habla español, el Smart Fill viejo no.
Otra fecha para la agenda: el 15 de julio se acaban los límites promocionales, que eran generosos. A partir de ahí se aplican límites por usuario, y los cupos altos se los quedan las cuentas con licencia del complemento de IA. Google no publica las cifras exactas. Así que si un día de estos la función se planta con un trabajo grande, no está rota: está topada.
Dónde se equivoca (y el chequeo de 60 segundos)
Ahora la parte que ninguna página de producto te va a contar.
Esta herramienta se equivoca. Y no “se pone rarita a veces” — se equivoca con toda la seguridad del mundo, que es mucho peor, porque una respuesta incorrecta se ve exactamente igual que una correcta cuando está metidita en una celda ordenada.
Y ojo, que pocas veces la investigación es tan clara sobre dónde se rompe. Un benchmark de 2026 puso a los modelos punteros —Gemini incluido— contra hojas de cálculo realistas. El mejor sacó un 82,4 % global. Suena bien hasta que lo traduces: más o menos una de cada seis respuestas está mal. Y el acierto no se reparte parejo, ni de lejos:
Dos de cada tres agregaciones complejas vuelven mal. En hojas grandes y desordenadas, el acierto medio se cayó a un 48,6 %. Otro benchmark distinto dejó a los modelos tipo GPT-4 en 28 % donde los humanos sacaban 64 %.
Y no, esto no es un argumento para no usarlo. Es un argumento para saber qué trabajos darle. Clasificar, resumir y escribir texto —justo para lo que está hecho Rellenar con Gemini— caen en la zona fiable. Pedirle que razone cruzando varias columnas y encima haga cuentas: ahí se desarma.
Los fallos concretos, todos documentados:
- Lee la columna equivocada cuando tus encabezados se parecen. “Categoría” y “Subcategoría” pegaditas: el clásico.
- Se inventa categorías. Pediste cuatro cajones y ahora tienes un “Otros”, un “General” y un “Varios” — y “Email” y “Email / newsletter” como si fueran dos cosas distintas.
- Las celdas combinadas y los encabezados escondidos lo rompen. Lee tu tabla como texto plano, así que todas esas muletas visuales tuyas —negritas, filas de título combinadas— solo lo confunden.
El chequeo de 60 segundos. Por favor no revises 300 filas. Haz esto:
- Filtra la columna que acabas de rellenar y mira la lista de valores únicos. ¿Pediste cuatro categorías y ves nueve? Problema encontrado en ocho segundos. Los duplicados y los cajones inventados saltan solos.
- Diez filas al azar. Agrega una columna auxiliar con
=ALEATORIO(), ordena por ella una vez y lee las diez primeras — el texto original y la respuesta de la IA, lado a lado. Diez filas al azar cazan cualquier error sistemático. - Métete a propósito en las filas feas. Ordena por longitud del texto y lee las más largas. Lo ambiguo, lo enrollado, lo sarcástico: ahí es donde falla. Un “gracias, se rompió al primer uso” acaba etiquetado como contento más veces de las que te gustaría.
Tres cosas, un minuto. Es la diferencia entre una herramienta y un dolor de cabeza.
Qué significa esto para ti
Un poco de contexto: según el INE, solo el 21,1 % de las empresas españolas de 10 empleados o más usa IA. Y si bajas a las pymes de 10 a 49 trabajadores, la cifra se desploma al 8,7 %, frente a un 49,2 % en las grandes. Ese hueco no se cierra con un proyecto de transformación digital. Se cierra con una columna.
Si tienes un negocio pequeño: empieza justo por esa tarea que llevas meses evitando. La lista de clientes hecha un desastre, un año de gastos sin clasificar, 200 descripciones de producto que nunca escribiste. Una columna, revisas, y en diez minutos ya sabes si esto se gana un hueco en tu semana.
Si llevas la administración u operaciones: aquí muere en silencio toda una categoría de tareas por las que nunca te dieron las gracias. Limpiar una importación, homogeneizar la columna de países, etiquetar un montón de feedback. Quédate la hora que te acabas de ahorrar y no se lo cuentes a nadie.
Si vendes online: los textos masivos son la jugada obvia — exportas tu catálogo a una hoja, rellenas títulos y descripciones con tu propio tono, lo vuelves a subir. Eso sí: los datos no los escribe él. El tono lo clava; tus medidas y materiales reales no los conoce.
Si llevas la contabilidad: clasificar sí sirve, sumar no. Déjalo ordenar movimientos en categorías, pero las sumas ni las toca. Esa línea divisoria es exactamente la de los datos del benchmark, y es toda la disciplina en una frase.
Si estás en Gmail gratis: no lo tienes, y ningún artículo te lo va a regalar. Lo realista: pagar un plan de Google AI, o copiar la columna a un chatbot y pegar el resultado de vuelta. Más torpe, pero gratis.
Lo que no puede hacer
- No te avisa cuando se equivoca. Ni puntaje de confianza, ni aviso, ni error. Los valores malos llegan con la misma cara que los buenos. Ese es todo el riesgo, y por eso la revisión no es opcional.
- No hace tus números. Solo columnas de texto — y con ese 33 % de agregación compleja delante, sinceramente, ese límite es un favor.
- No te arregla la tabla. Celdas combinadas, filas en blanco y encabezados vagos lo empeoran. Diez segundos de orden le ganan a cualquier prompt.
- No funciona en el celular. Solo escritorio. Y el Smart Fill mejorado, encima, solo con valores en inglés.
- No te vuelve experto en tus propios datos. Teclea más rápido, ya. Decidir cuáles deberían ser las categorías sigue siendo cosa tuya.
Para cerrar
La razón para prestarle atención no es que la IA sea lista. Es que un trabajo que te costaba una tarde entera ahora te cuesta un arrastre y un minuto de revisión — y que los buscadores todavía se empeñan en venderte un complemento para eso.
Apréndete las dos formas de activarlo, revisa tu plan, revisa el interruptor del EEE, dale texto y no aritmética, y no te saltes nunca la revisión. Esa es toda la habilidad.
Si quieres pasar de “abrí una hoja de cálculo” a “limpio cualquier lista desordenada sin pensarlo”, nuestro curso de IA para Excel y datos empieza gratis — las dos primeras lecciones están abiertas, sin registro.
Fuentes
- Rellenar con Gemini en Sheets, ahora en 11 idiomas más — Google Workspace Updates
- Usar el relleno inteligente mejorado con Gemini — Ayuda de Google
- Gestionar las funciones inteligentes de Google Workspace — Ayuda de administrador
- Encuesta sobre el uso de TIC y comercio electrónico en las empresas — INE
- Google ha llevado a Gemini un paso más allá — Xataka
- From Simple Lookups to Complex Reasoning: Where LLMs Break on Spreadsheets — arXiv